24 septiembre 2008

"Un día de cólera" de Arturo Pérez-Reverte


No soy imparcial, lo reconozco, Arturo Pérez-Reverte es uno de mis preferidos y devoro sus libros apenas se publican en las librerías. Mi madre, que lo sabe, me ha regalado un buen número de ellos, éste entre ellos. Algo tienen las historias de Pérez-Reverte que me atrapan como ya hicieron en su día Julio Verne o Salgari, con el valor añadido de que suelen ser relatos que tienen que ver o con nuestra Historia como nación, donde siempre se aprende, o con la época en que vivimos.

La experiencia de Arturo Pérez-Reverte como reportero de guerra se respira en cada una de sus novelas, el escritor ha vivido mucho y eso le hace conocer el alma humana en profundidad, sabe reflejar tanto lo mejor de cada uno como lo peor, Arturo describe las pasiones humanas como nadie. Tampoco deja nunca de sorprenderme cuando "transcribe" -no es el término apropiado- el castellano antiguo a uno más actual, consigue que podamos leerlo sin perder un ápice de ambientación ni de vocabulario. No en vano es académico de la lengua española, cosa que no regalan.

"Un día de cólera" es un documental novelado, no es una novela al uso. He hablado con gente y a muchos les ha resultado pesado, a mi, sin embargo, me ha gustado mucho. Se narran los sucesos del 2 de mayo de 1808 en acaecidos en Madrid desde el punto de vista de sus protagonistas, sobre los que abunda importante documentación histórica. Todos los personajes aparecidos en el libro, que son numerosísimos, son reales y en algunos casos también lo son las palabras que pronuncian. Podríamos decir que el protagonista del libro no es uno en concreto sino el pueblo de Madrid de la época, un pueblo llano, inculto y duro que se sublevó contra el invasor insolente y abusivo que pretendía derrocar veladamente a una monarquía rancia, unir España al imperio Napoleónico y que, colateralmente, traía un leve aire ilustrado. Es por tanto, una obra coral.

El gran mérito del libro reside en hacer acopio de numerosa documentación y saber novelarla para dar a conocer qué ocurrió aquel día, porqué se rebeló el pueblo de Madrid y no sus militares, porqué sí lo hicieron los militares del cuartel de Monteleón (actual plaza del dos de mayo) y refleja claramente cuál era la situación política y cultural de la época. No es un libro fácil de leer, mucho nombre y mucha batalla desorganizada entre el mejor ejército de la época y ciudadanos -clases bajas en su mayoría- de Madrid armados con palos, navajas o hachas (incluso tiraban muebles por las ventanas) organizados en guerillas, pero así fueron las cosas y así han de contarse. A mi no me ha resultado pesado, todo lo contrario, lo releeré y pasearé de nuevo por sus calles. Muy recomendable para entender una parte de nuestra Historia y un merecido homenaje a aquellas gentes que, sin más apoyo que sus vecinos, lucharon por sus vidas y por su honor.